|
La musculación debería ser
considerada como un método más para entrenar la fuerza.
Podemos hablar de una musculación aplicada al
entrenamiento deportivo que llamaríamos
musculación deportiva, la cual busca un aumento de la
masa muscular que sea útil (hipertrofia sarcomérica, o lo que es
lo mismo, un crecimiento de los componentes contráctiles del
músculo), es decir, que se acompañe con un incremento de
la fuerza, que es lo que nos interesa en un contexto de
entrenamiento deportivo.

Por otro lado,
existiría lo que denominaremos musculación estética,
cuyo objetivo es el desarrollo muscular a nivel hipertrófico (en
todos los componentes musculares, pero fundamentalmente en el
sarcoplasma; hipertrofia sarcoplásmica), de definición
muscular, simetría corporal y la máxima reducción posible de
grasa corporal (Garhammer, 1989). Estos objetivos,
entre otros, son los que persigue el físico-culturismo (en
inglés bodybuilding) en todos sus niveles; desde el profesional
hasta el practicado como recreación o satisfacción personal.
 |